El neurólogo Luis Lobato, del Instituto de Especialidades Neurológicas (IENSA), nos ofrece una explicación detallada sobre la epilepsia, una de las enfermedades neurológicas más comunes en el mundo, afectando a aproximadamente 50 millones de personas.
¿Qué es la epilepsia?
La epilepsia es una condición neurológica que puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida. Según el doctor Lobato, «se puede manifestar de muchas maneras diferentes, haciendo que los síntomas sean variados y, a veces, difíciles de reconocer.»
Tipos de crisis epilépticas
1. Crisis tónico-clónicas (gran mal)
Estas son las más conocidas. Durante una crisis tónico-clónica, la persona pierde la consciencia y cae al suelo. El cuerpo se pone rígido, seguido de movimientos bruscos e involuntarios de brazos y piernas. Estas convulsiones suelen durar entre uno y tres minutos y pueden dejar a la persona confundida y muy cansada.
2. Crisis de ausencia (pequeño mal)
Las crisis de ausencia son más sutiles. La persona parece estar mirando fijamente al vacío durante unos segundos, sin responder a estímulos externos. Habitualmente, el paciente continúa con lo que estaba haciendo antes del episodio sin darse cuenta de lo ocurrido, lo que puede pasar desapercibido o ser malinterpretado como una ensoñación.
3. Crisis focales
Las crisis focales afectan solo una parte del cerebro. Los síntomas varían según la localización del foco en el cerebro. Los pacientes pueden experimentar movimientos involuntarios en una sola mano o pierna, sensaciones extrañas como olores o sabores, una sensación ascendente en el estómago, sensación de miedo intenso, hormigueo o alteraciones visuales. En algunos casos, la persona puede estar consciente durante la crisis, mientras que en otros puede perder el conocimiento.
Auras y otros síntomas
Algunas personas experimentan auras antes de una convulsión, que son síntomas iniciales que pueden servir como aviso. Las auras son frecuentes en las crisis focales y pueden incluir olores, sabores y emociones intensas.
Tratamientos y consejos
El doctor Lobato destaca la importancia de un diagnóstico precoz para iniciar un tratamiento adecuado cuanto antes. «Un tratamiento adecuado puede reducir o controlar las crisis, evitando accidentes y complicaciones médicas, y resultando en una mejor calidad de vida.»














